El amparo esta a la vuelta de la esquina, pero es intenso el desconsuelo, las lagrimas escurren en mi piel reseca, mi corazón palpita por obligación, esta vida no fue la buena, y ninguna pudo haber sido si mi consciencia la ahoga, es la desesperanza una piedra acosando la ventana, la mano que toca la puerta con insistencia.
Afanado, desesperado, ansioso por despertar.
El letargo vive mas que yo, y yo muero por vivir, es la inconsistencia una piedra en el zapato, es falta de viveza. Muero por vivir, pero nací para morir.
