Llevo mucho llamándome náufrago, al fracaso de mi ser perdido entre sus deseos egoístas llamados sueños y sus nortes que aún no poseen nombre.
Divagando entre pensamientos ajenos a mi persona material, líquido ocupando espacio, tratando de adaptarse de la mejor manera para que su alma no haga mella con el todo.
Con ímpetu de valiente y aspecto de gitano, alma de vagabundo errante, carente de prisa y de sonrisa cansada.
Desgastado, no por todo lo escrito, sino por el intento de borrar estas marcas que se encuentran debajo de mi ser; tratando de alcanzar algo que nadie sabe nombrar y, aun así, todos perseguimos.
¿Qué será?
