A la deriva, solo rodando por un mundo sordo, que no sabe escuchar de latidos.
Avanzando, algunos con formas en sus intenciones, otros despavoridos de sueños.
Pero todos avanzamos.
Tal vez por un deseo, ese del mundo mejor.
Algunos aún creemos que la luna es un trozo de queso; otros, más ingenuos aún, creen en el amor.
Y tropezamos con eso, eso mismo que desprendemos al caminar: el pasado. Aferrados a lo que fue, tal vez porque fue mejor, o solo porque sabemos con exactitud lo que fue.
Avanzando, avanzando, avanzando… sin en realidad saber si
nos pasamos, llegamos o si aún ese sueño es algo que ni siquiera logramos imaginar.
